En los últimos años, y con una transformación acentuada tras la pandemia en 2020, Punta del Este dejó de ser vista como un destino de veraneo para ser elegida como un lugar para la residencia permanente. Reflexioná junto a nosotros sobre cómo la identidad esteña inspira y promueve la caracterización de negocios y marcas.
Punta del Este y su esencia
Punta del Este fue inicialmente un rústico pueblo de pescadores trabajando entre la belleza y ferocidad del océano. El primer hotel fue creado por Pedro Risso en 1889 para recibir a viajeros que buscaban baños de mar medicinales. Ya para 1907, fue nombrada oficialmente ciudad balnearia y, desde ahí, empezó a atraer a familias aristocráticas tradicionales de Uruguay y Argentina que construyeron chalets y residencias de diseño.
El encanto natural indómito de Maldonado y, particularmente en Punta del Este, la distinguida topografía sobre la que se levantó el centro de la ciudad en la península, han marcado por décadas la memoria de generaciones que disfrutan de los servicios, las salidas y, por supuesto, las playas mansa y brava.
Así, el posicionamiento de Punta del Este también está íntimamente ligado al desarrollo de una infraestructura de ciudad: desde la visión de Juan Bautista Gorlero -primer intendente de Maldonado- para dotarla con una fisonomía céntrica definitiva hasta, en la actualidad, el trabajo del municipio y firmas privadas -desde Donato Group y su visión para el desarrollo de experiencias residenciales de lujo hasta firmas extranjeras como el grupo brasileño JHSF– que extienden el paisaje de ciudad en convivencia con playas, bosques, sierras y campos.
La naturaleza profunda, la infraestructura de ciudad y la captación de segmentos de lujo, son variables que Punta del Este ha sabido integrar por más de 100 años y que juntas, determinan una identidad reconocible.
Esta identidad es la que hoy se despliega y reinterpreta en nuevas zonas y corredores costeros, ocupados de inyectar matices que conectan con las aspiraciones de distintos segmentos de nicho.
Punta del Este en los años 1960. Imagen: Colección Aníbal Barrios Pintos.
Desacelere para el turismo y nuevos habitantes
Ese capital histórico que la ciudad ha ganado siendo elegida como destino vacacional permanece intacto. Viniendo al presente, en la rama del turismo, y conforme a datos del Ministerio de Turismo de Uruguay, los indicadores de 2026 señalaron en el primer trimestre un desacelere del 13.6% de visitantes respecto al mismo período en 2025. Sin embargo, el gasto promedio por persona se incrementó en un 9.5%.
De acuerdo a reportes de la Cámara Uruguaya de Turismo, el destino que más volumen de turistas capta sigue siendo el departamento de Maldonado, con visitantes de Argentina y Brasil como nacionalidades dominantes.
Cipriani Resort Residences & Casino, Punta del Este. Arquitectura por Rafael Viñoli Architects.
El leve desacelere del turismo en el este uruguayo no ha coartado a los desarrolladores y empresarios de continuar incrementando la oferta de servicios de hospitalidad, confiando en el valor que la escena esteña ha significado históricamente para la actividad turística total en el país.
Por su parte, la radicación de nuevos residentes extranjeros en Uruguay sostiene una tendencia ascendente: el país reportó un récord de 16.870 residencias en 2024, un 74% más que en 2023, con Maldonado como uno de los principales destinos de relocalización (Instituto Nacional de Estadística, INE, 2024).
El nuevo residente premium
Sería reduccionista imaginar al arquetipo de residente permanente como un empresario argentino veterano que tras una vida dedicada al trabajo elige ahora relajarse y gozar de un estilo de vida de lujo frente al mar.
En la actualidad, Punta del Este y las zonas “landmark” del departamento de Maldonado (Punta Ballena y Laguna del Sauce hacia el oeste, Pueblo Edén hacia el norte, Manantiales al noreste y José Ignacio hacia el este) registran un espectro amplio de personas de diferentes nacionalidades que eligieron quedarse a vivir.
Si bien los nuevos residentes argentinos siguen siendo el segmento migratorio dominante, desde el gobierno de Javier Milei (Diciembre 2023), se registra un flujo más moderado producto del cambio fiscal en Argentina (Forbes Uruguay, 2025).
Además, nuevos residentes llegan de otros países de Latinoamérica (Cuba, Brasil, Venezuela), reportándose un landing emergente de norteamericanos, brasileños y europeos: rusos, alemanes, españoles e ingleses (Dirección Nacional de Migración, 2024).
Más allá del origen, la flexibilidad laboral que dejó el escenario post-pandémico en muchos sectores y el replanteo del sentido de la vida que forzó a reflexionar el covid-19, hizo que se reconozcan nuevas características demográficas y psicográficas, entre ellas, el perfil de un nuevo residente premium: el segmento de “empresario ejecutivo“, que describe a personas de joven a mediana edad (35 a 60 años) que se mudan a Punta del Este, Manantiales o José Ignacio con su familia para trabajar a distancia, atraídos por la seguridad y estabilidad que Uruguay les significa, y sumando el estilo de vida relajado que sirven estos destinos.
Así, Punta del Este y la zona se han equipado con más colegios destacados, como el International College o The North Schools, con propuestas educativas tan novedosas como entendidas de lo que estos nuevos residentes esperan para la educación de sus hijos.
International College, Punta del Este.
Además, desarrollos como WTC Punta del Este Free Zone y otra nueva Zona Franca en la zona de El Nido, entre Manantiales y José Ignacio, son ejemplos del interés puesto por los empresarios y el municipio en transformar a Punta del Este en una plataforma para que una comunidad de élite envisione, impulse y opere negocios internacionales.
Vista Energy. WTC Punta del Este Free Zone.
Así, la ciudad empieza a saciar las necesidades de ejecutivos más jóvenes: la vida junto al mar, la seguridad y la estabilidad jurídica y económica, ahora se complementan con nuevos y mejores lugares para trabajar, un nivel excelso de escuelas internacionales y servicios cada vez más robustos.
Real Estate con indicadores de éxito
Directamente conectado con el oleaje migratorio por un lado, y con la actividad turística por el otro, el sector Real Estate en Uruguay movió en 2025 más de 2.700 M USD, un 10% más que en 2024. A la vez, y de acuerdo a datos oficiales del Instituto Nacional de Estadística (INE), ya el primer semestre de 2026 registra niveles récord de actividad transaccional.
Por citar solo un ejemplo, el corredor costero que une Punta del Este con José Ignacio es hoy uno de los mercados inmobiliarios de lujo de mayor crecimiento en Sudamérica, con valores de propiedades frente al océano que oscilan entre 3.000 USD y +10.000 USD por metro cuadrado.
En Punta del Este, el desarrollo Real Estate extendido por fuera de los límites de la península no solo ilustra una estrategia de expansión territorial para el mercado de desarrollos de lujo. También, describe una identidad esteña que promueve conceptos de lifestyle cada vez más diversificados.
Las sub-identidades del corredor esteño
El corredor costero que se extiende desde Punta del Este hacia el este no es homogéneo ni puede generalizarse. Cada zona ha edificado en el tiempo y de manera orgánica una identidad propia que convive con las demás sin overlapping a la vista.
En 2026, esta diversidad y riqueza es uno de los activos más singulares del departamento de Maldonado como plataforma de progreso, destino de vida e inversión.
La Barra y Montoya
Desde los 2000s La Barra viene exaltando su dimensión cultural y neo-rural: galerías de arte, espacios de diseño y una oferta gastronómica sofisticada la distinguen del resto del corredor esteño.
Con un marco bohemio, artsy, encendido y de fuerte vibra costera rioplatense, los proyectos Real Estate y de Hospitality Services en La Barra promueven la filosofía slow life sin abandonar los espacios para el esparcimiento y la diversión. La Barra y su zona de influencia vibra joven, desenfadada y aventurada.
Por otra parte Montoya, un área residencial exclusiva y punto de referencia turístico ubicado en la zona de La Barra, combina un paisaje ideal para los amantes del surf con una gastronomía de autor destacada, exaltando toda su riqueza en la playa homónima.
En el plano del branding, los proyectos en La Barra suelen dotarse de un estilo folk, mientras otros toman partido por una estética despojada / minimalista con rasgos de urbanidad. En la foto: Sonido Hotel, La Barra, con arquitectura por Tenue Riccheri + Riverti.
Reserva Montoya, Montoya. Arquitectura por MAPA. Paisajismo por Bulla.
Con la promesa “a pasos de la movida de La Barra”, los proyectos que se levantan en Montoya abrazan la atmósfera chic de la zona, reflejando un tipo de elegancia sin esfuerzo para quienes eligen promediar aventura con intimidad.
Manantiales
Ubicado casi a la misma distancia de Punta del Este y José Ignacio, Manantiales ocupa un punto estratégico del corredor esteño. “A 20 minutos de la movida de La Barra y a 20 de la quietud de José Ignacio” suelen ser promesas recurrentes de los desarrollos en la zona. Manantiales es sinónimo de nexo, posición central, y porta una identidad propia orbitando entre la calma y la acción.
Con “Bikini Beach”, su playa principal como estandarte, Manantiales es cada temporada un escenario encendido para los eventos sociales más destacados del país -con personalidades y figuras de la moda incluidos-, inspirando DJ Sets al atardecer, y con el mar especial para la práctica de surf y bodyboarding.
Sin embargo, sería reduccionista anclar Manantiales solo a los eventos que acontecen en la playa durante el verano. Y es que la parte que genera mayor querencia y apego de sus residentes permanentes es la majestuosidad de sus chacras marítimas, donde el paisaje se transforma por completo invitando al relaje y la desconexión.
Manantiales integra lo vibrante y lo sereno propulsado por un paisaje topográfico diverso donde el océano dialoga con amplias franjas de arena, rocas y, hacia el norte, con campos arbolados, lomas verdes y lagunas: Manantiales es el refugio para quienes buscan desconectarse sin renunciar a tenerlo todo al alcance.
bajo el concepto quiet luxury. En las imágenes: La Carolina del Mar, desarrollado por Donato Group, con arquitectura de Obraprima y branding de nuestra mano en Estudio Nómade.
En Manantiales, domina la idea de desacelere y elegancia sin esfuerzo, con promesas de marca y un lenguaje visual volcados sobre proyectos cargados de personalidad que conviven con otros de rasgos empatados
José Ignacio
A diferencia de otros destinos de lujo que proyectan grandeza acudiendo a las escalas asombrosas y un estilo extravagante, los desarrollos en José Ignacio sostienen todas las variables intencionalmente minimalistas.
La decisión de proteger la baja densidad del pueblo es la que –paradójica o, más bien, lógicamente-, lo convirtió en uno de los destinos más codiciados de Sudamérica. Personalidades, artistas y empresarios eligen a José Ignacio por la discreción con la que se puede experimentar el lujo.
En José Ignacio y su zona de influencia los desarrollos inmobiliarios suelen ser horizontales de bajo impacto, en completa integración con el paisaje, asegurando privacidad, usando materiales sostenibles y criterios de construcción respetuosos del ambiente.
En el este, José Ignacio y su radio representan el máximo exponente del “lujo descalzo”, un entendimiento donde los proyectos abrazan la suficiencia inspirando un lifestyle rural costero mientras garantizan confort.
En el plano del branding, los proyectos en José Ignacio exaltan su personalidad y autenticidad. Los estilos se fusionan, los conceptos se inspiran por la visión e influencia de sus creadores y todos los rasgos se codifican para acentuar la unicidad propia de las estrategias de nicho. En las imágenes, LUZ Culinary Wine Lodge, con arquitectura por Diego Montero y Jian Farhadi, y branding de nuestra mano en Estudio Nómade.
Punta Ballena y Laguna del Sauce
Nos permitimos volantear para el otro lado y ahora darte un paseo por el ala occidental. A minutos de Punta del Este, Punta Ballena y su entorno próximo a Laguna del Sauce representan una zona caracterizada por la intimidad y un lifestyle donde domina la idiosincrasia local.
En el radio, se encuentran atractivos locales como el Arboreto Lussich, uno de los bosques cultivados más extensos de Uruguay que representa un patrimonio natural reforzando la orientación de la zona hacia quienes priorizan el entorno sobre la espectacularidad de los servicios.
A minutos de este destino, se encuentra Portezuelo y su magia natural, con la destacada Playa Chihuahua, de especial atractivo para la comunidad swinger y LGTBIQ+.
Parador Chicho, Playa Chihuahua, bahía de Portezuelo. Por Agustín Etchegoimberry.
De registro austero, la franja costera dominada por la bahía de Portezuelo sostiene proyectos cargados de una mística costumbrista y relajada donde la naturaleza abraza.
En el plano de branding, el corredor costero hacia el oeste distribuye proyectos que se sostienen con un estilo austero, tanto en el diseño como en las estrategias de marketing y comunicación. Sin embargo, el potencial de la zona augura nuevos desarrollos decididos a interpretar el lujo leyendo el entorno. En las imágenes: Astra Barrio Marítimo, Punta Ballena. Por Guillermo Jacob y Athanasios Laskaridis.
Pueblo Edén
Empresarios locales y extranjeros nos dicen a menudo que “no pueden creer” la forma en que muchos turistas, captados por la majestuosidad del mar, omiten de su itinerario en cada visita la riqueza y profundidad de las sierras esteñas, a sólo 40 km al norte de Punta del Este.
Sin embargo, la zona ha logrado edificar y exaltar un posicionamiento que auspicia de complemento -y contrapunto- del corredor costero. Slow Town, como Pueblo Edén suele promocionarse internacionalmente, ofrece propuestas de Real Estate y Hospitality Services inspiradas por un entorno natural de sierras, valles y paisajes rurales que aseguran una atmósfera de tranquilidad y desconexión.
En las imágenes, Sacromonte, Sierra de Carapé. Arquitectura por MAPA, paisajismo por Roberto Mulieri y activación de marca de nuestra mano en Estudio Nómade.
La calma y el disfrute de los sabores y paisajes autóctonos posicionan a Pueblo Edén como un destino ideal para quienes buscan desconexión y aventura, siendo el enoturismo una de las actividades destacadas del destino. Pueblo Edén atrae a personas de perfil sibarita y es uno de los máximos exponentes del lujo sin maquillaje.
Orientados a visitantes que buscan paz, desconexión y disfrute del buen comer y beber, el branding de proyectos en Pueblo Edén orbita entre identidades de fuerte anclaje costumbrista que rinden tributo al lifestyle rural, con otras de perfil atemporal y minimalista que reflejan la descompresión, el silencio y la paz que Pueblo Edén asegura. En las fotos: <a href=”https://www.lastaperas.club/”>Las Taperas</a>, Pueblo Edén. Arquitectura por <a href=”https://www.instagram.com/pablozuninarq/”>Pablo Zunin</a>.
Con una herencia identitaria que erige a Punta del Este como ciudad landmark en Sudamérica, Maldonado ha logrado convertirse en una usina de conceptos, premisas y posibilidades, tanto para visitantes y habitantes como para empresarios y desarrolladores del mundo.
Cómo lo hacemos en Estudio Nómade
En el Estudio, llevamos casi 20 años desarrollando proyectos de branding para el sector Real Estate y Hospitality Services en Punta del Este y el departamento de Maldonado. Nuestro aporte consiste en acompañar a empresarios y emprendedores a caracterizar y traducir el valor de sus desarrollos.
En Estudio Nómade, no solamente conocemos; también, vivimos y atestiguamos el capital simbólico que representa Punta del Este y el departamento de Maldonado para el país y la región, en un valor edificado en el tiempo con un alignment total que ha conseguido consagrar esta geografía como una plataforma estratégica para el desarrollo de nuevos negocios.
Así, nuestra forma de trabajar proyectos en el este uruguayo consiste en:
- Complementar nuestro conocimiento acumulado y nuestro track-record de proyectos de branding esteños con una actitud despierta hacia un mercado en constante movimiento;
- Reconocer que Punta del Este y las zonas aledañas no tienen una identidad única, interpretando los matices y corriéndonos de lo cliché para promover la singularidad en cada proyecto;
- Capturar el capital simbólico de cada destino para inspirar mensajes, colores, imágenes y formas tan dúctiles como variadas, desarrollando marcas que conviven con el entorno en lugar de invadirlo.